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miércoles, 2 de marzo de 2016

Sin mesura


Late sin mesura, en la cercanía de mis sueños. resuena en mis memorias el silencio perdido antes de su llegada. Imposible volver del cobijo de su alma, regresar llegar del fulgor de sus pensamientos. Cómo habría de evitar perderme en ojos que abismales atrapan mis más intrínsecas fantasías. Cómo habría de la miel de su voz, de la dulce esquirla de su sonrisa. 

Anida oh diosa de la luna un refugio a mis sueños, envuelva por favor mi ser con sus lejanos y perdidos sueños, búsqueme cabida en su alma, déjame refugiarme del frío invierno, de la cruel lanza que clavada ha derramado el fuego que porto en el ánima. 

Permítame, amor, perder mis defensas al contacto con sus manos, déjeme sentir su presencia con el verso de su aire capturado por mi pecho, que el desliz agudo de mis dedos se frene a lo imperceptible para los corazones vacíos. 
Permítase dibujar en la silueta erizada las marcas intangibles del recuerdo, lo ruego, no deje caer de sus manos el suspiro que profesan mis días por su presencia.

Late sin mesura, late cada instante en mis reencuentros cuantiosos con el anhelo, permítame amor, perder la cordura, cazar sus sueños sin mesura.

domingo, 21 de febrero de 2016

Sin silencio



¿Cómo silenciar los deseos? ¿Cómo pedir al alma que acalle las convulsiones de pasión que emanan cuando las manos se queman? Cuando los labios son aprisionados y cuando la piel se corroe por dentro para estar aún más cerca.
¿Cómo pedir que la oscuridad aprisione sus gemidos?
Si me incendian de inmediato la sangre.
Mis manos no se atreverían a amordazar la hermosura de su boca abriéndose para inhalar un poco de aire frío, su reflejo instintivo por quemar todo el aire que rodea este mundo.
¿Cómo silenciar sino llevando al máximo su melodía? Tan elevada e incisiva que deje de ser escuchada para los oídos mortales.
¿Cómo pedir a mi cuerpo que lo impida? Si la llama sobre tu pecho me ruega que me abrigue junto a tu alma.